Carta desde el hospital
Publicado por Daniel Pajuelo Vázquez - Febrero 26th, 2006Barcelona
Sábado, 8 de Noviembre de 2003
Querida familia, hermanos y amigos,
desde hace algo más de dos semanas que estoy borrado del mapa. Abro el email y veo tropecientos mil correos, y no puedo empezar a responder ni uno porque tendría que responder a todos. No quisiera que os quedarais con la impresión de que he olvidado responderos, por eso os quiero escribir esta carta a todos explicándoos los motivos de mi ausencia.
Como algunos ya sabéis el jueves 23 ingrese de urgencia en el hospital Vall Hebron de Barcelona, me encontraba en Valencia ya que operaban a mi madre, pero al día siguiente de la operación tuve que regresar pitando para Barcelona. Aunque no me han dado el alta, me han dejado salir del hospital este fin de semana, mañana domingo a las 19 debo estar de vuelta, y no sé por cuanto estaré. Estoy a la espera de dos pruebas, y bajo observación. No tendré acceso a Internet, por lo que no podré responder vuestros correos. Al ingresar casi no tuve tiempo para avisar a nadie y corte de golpe la comunicación con muchos de vosotros. Esta carta es primero para agradeceros vuestro apoyo y preocupación, contaros como va la cosa y también para compartir una gran alegría, la alegría de una gran noticia.
El motivo de mi ingreso fue un brote de una enfermedad que me diagnosticaron hace algo más de cuatro años, la enfermedad de Crohn. La enfermedad básicamente provoca el deterioro progresivo del aparato digestivo a causa de la inflamación permanente a la que se ve sometido. No tiene cura, y no conocen las causas que la provocan ni como actúa, así que los tratamientos se centran en disminuir la inflamación y te obliga a depender de las pastillas antinflamatorias (u otros tratamientos como los inmunodepresores) de por vida. Podéis imaginar el shock que supone recibir la noticia de que eres un enfermo crónico de estas características, comienzas a informarte bien y la realidad te abruma, el índice de cáncer de colon en enfermos de Crohn es altísimo, durante la vida has de someterte a un buen número de operaciones para cortar el intestino cuando queda dañado por las crisis de la enfermedad, sabes que toda la vida estarás sujeto al azar de una caprichosa enfermedad que puede cortar cualquier proyecto que inicies… yo lo viví siempre desde la fe, muy unido a la cruz del Señor, recuerdo que lloré, pero enseguida el calor que me arropaba de mis padres y hermanas, el calor de mi comunidad marianista (sobretodo Pedro, Miguel Ángel, Lander) el apoyo de tanta gente buena, y sobre todo la presencia cercana del Señor me hicieron aceptar con alegría esta nueva cruz.
Pues el caso es que desde agosto venía incubando un brote (un recrudecimiento de la inflamación), durante el mes de septiembre comencé el tratamiento con corticoides, pero no notaba mejoría alguna. Una semana antes de ingresar ya sólo toleraba líquidos y estaba totalmente obstruido. Cuando comenzó la fiebre y las náuseas me recomendaron ingresar.
Nada más ingresar me quitaron la alimentación (tanto sólida como líquida) y estuve 9 días enchufado el gotero. El dolor, las náuseas y fiebre desaparecieron en 24h. Un transito intestinal y un TAC certificaban que no quedaba rastro de la inflamación y que además no era necesario operar (no se había producido ninguna estenosis que bloqueara el intestino), ¡GRAN NOTICIA! Pero esto no esto todo…
El viernes pasado (ayer) me hicieron la prueba MADRE, una colonoscopia, los que la conocéis sabéis que es un verdadero suplicio, como todas estas pruebas del digestivo. El mismo día me dieron el resultado… El resultado fue contundente y claro:
Doctora: “Daniel tienes el íleon en perfecto estado, no hay ningún indicio de que tengas la enfermedad de Crohn”
Yo: “¿QUÉ? ¿CÓMO? ¿SÍ?, y he vivido 4 años en matrix y ahora despierto a la verdad? Explíqueme”
Doctora: “ Verás, que tienes algo es evidente, pero no es Crohn. Nadie se cura de Crohn, porque no tiene cura, estamos esperando las pruebas que te hicieron en Valencia para cotejarlas y ver que ha pasado. Probablemente no hubo error en el diagnóstico porque presentabas un cuadro de Crohn exacto. Existe la posibilidad de que tuvieras una ileítis infecciosa que se puede confundir perfectamente con Crohn”
¿Podéis imaginar lo que supone que te den esta noticia?
La conciencia que tienes de ti mismo, de tus limitaciones, de tu futuro, de tu debilidad, todo cambia, todo se gira, es como un sueño. Todo esto es algo que no acabo de asimilar todavía. Horas más tarde comencé a digerir la noticia, enseguida el corazón se me lleno de una profunda acción de gracias, de una alegría que no es normal, una alegría que sólo he sentido en los momentos de mayor intimidad con el Señor, y de nuevo sentí fuerte fuerte como lo siento ahora mismo la presencia amorosa de Jesús, como si el estuviera en el centro de esta gran noticia, y ayer por la noche antes de dormir no podría creerlo: NO TENGO CROHN, estoy limpio, y me sentía tocado por el Señor, como si una nueva oportunidad de amar y cuidar la vida se me concediera, y a la vez crecía la conciencia de que estos cuatro años no habían sido en balde, que me han acercado más a la cruz del Señor, y al sufrimiento de los hombres, y sólo pude echarme a llorar como un niño pequeño que vuelve a casa después de estar perdido, y lleno el corazón de acción de gracias no me sentía digno de esta maravilla que es vivir y que es darse… y junto a la cruz experimenté la resurrección, todo unido, todo inseparable.
Algunos enseguida pensaréis, ¡ERROR MÉDICO! ¡PIDE DAÑOS Y PERJUICIOS! ¡DENUNCIA A LOS MÉDICOS! Pero yo siento lo contrario, siento una inmensa acción de gracias, todo esto me ha hecho andar un camino que nunca hubiera recorrido, un camino de abajamiento, de amar lo limitado, lo débil, de lucha incesante y de misericordia conmigo mismo y con los demás. ¿Daños y perjuicios? ¿Qué dices? Si he aprendido a amar lo débil, y al débil, a aceptarme a mí mismo, a no buscarme tanto y poner más mis ojos en él.
¿Una curación milagrosa? Tal vez. No lo sé, pero sí sé que en mi corazón he sentido esa moción del Espíritu, esa alegría sobrehumana que confirma su presencia y su acción misteriosa, tal vez el milagro haya sido obrado en mi corazón, y no me en mi intestino, tal vez el milagro se haya obrado en el camino que me ha hecho recorrer, y por qué no, tal vez el milagro ha sido la sanación de esta enfermedad. Si él lo ha querido así no lo pongo en duda, él puede curar esto y mucho más.
¿Podéis imaginar la alegría que me embarga?
La quiero compartir con todos vosotros!!!!!!
Ahora bien, es cierto que algo hay en mi digestivo que anda mal, pero esta ya es otra historia, los médicos no creen que pueda ser peor que el Crohn. Ya se han puesto manos a la obra y me han encargado unas pruebas para intentar dar con lo que me pasa. Estoy totalmente abierto a lo que pueda venir. Sé que mi fe, y esta alegría no dependen del diagnóstico, porque sea lo que sea la presencia de Jesús me garantiza que no pondrá sobre mis hombres una cruz que yo no pueda cargar, y que sea como sea esa cruz será causa de salvación, y puerta de la nueva vida resucitada.
Tengo tantas cosas que deciros… pero no me caben, me falta tiempo, palabras…
Lo intentaré,
¡estos días en el hospital estoy descubriendo tantas cosas! La mayor parte de los días las he pasado dormitando a causa de lo débil que estaba, pero conforme me recuperaba me he puesto a leer algo, a estudiar un poco (uff, el trimestre de la universidad se me ha ido al garete, je je, ya veremos que hacemos), a rezar el rosario y las horas. Me acuerdo cada día día de Don Desiderio (un marianista que murió hace unos años en Valencia), está siendo una presencia constante, su sencillez, su alegría. Leyendo el libro de ‘Domingo Lázaro’ (gracias José Mari por esta maravilla) me he sentido tan unido a la provincia, a nuestra historia marianista, y a nuestros intercesores en el cielo. Las llamadas diarias de mis padres, de mamá que está recién operada son una continua confirmación de que alguien vela por mí, ya veis los dos en cama, compartiendo el parte médico cada día, je je. La genial visita de mis hermanas Sara y Elena el fin de semana ha sido un chorro de agua fresca GRACIAS. Los cuidados de mi comunidad, la comunión traída de sus manos, de Manolo, Ignacio y Celestino están siendo los cuidados de un padre con su hijo, jamás me he sentido desamparado, el cariño que me están dando me hace sentirme unido por la vocación marianista a esta gran familia de María a la que el Señor me ha llamado y en donde ahora me cuida y repara mis fuerzas. El testimonio de Mauro nuestro querido hermano de comunidad, que esta enfermo, pero derrocha alegría, amabilidad, sonrisa, su paciencia con su enfermedad y su aceptación de la Voluntad del Señor están siendo para mí un estímulo de incalculable valor. Las llamadas de Eduardo, el provi, están siendo especialmente significativas. En su preocupación me encuentro con todos mis hermanos de la provincia que oran y se preocupan de mí.
Y la gente que buena es! Y yo que he sido tan rancio dando amor, y no ha dejado un día de venir gente a visitarme. ¡Ese peazo de frater que asesoro! Óscar, Sandra, Ana, Tere, María José, también Vero, creo que ya nos une un vínculo muy fuerte, una historia sagrada, siento correr entre vosotros y yo el espíritu de María, con vosotros me encuentro religioso marianista, a vuestro lado vivo cada día mi vocación con penas y alegrías GRACIAS GRACIAS.
¿Pero como podéis ser tan buena gente? Este barrio tiene algo especial, es como una familia, esta parroquia es como un corazón que bombea sangre a cada miembro, donde todos compartimos la misma suerte, y nos preocupamos los unos de los otros. Tantas veces he rezado por los enfermos de la parroquia, y ahora sé que cada día alguien ora por mí… ¿será por eso que siento el corazón tan reblandecido y abierto a Dios en estos días? ¿será por esta oración por la que en ningún momento he sentido el vacío y la angustia? Vuestra oración me sostiene, y es más fuerte que todas las curas que me están haciendo, vuestra oración está reparando lo que lo médicos no pueden ni ver, vuestra oración aumenta mi fe. GRACIAS
También las visitas constantes de Mónica y AnaP! Me traéis noticias, conversación, sonrisas… y la intuición constante de que algo más fuerte que la amistad nos une, la presencia de Jesús, que hemos compartido juntos en Taizé, en fraternidades, en oración, en la parroquia… es ese toque familiar de este barrio, de estas gentes, de vosotras. GRACIAS
FUAHHHHHHHHHH
Allá voy
GRACIAS a mi familia, papis, hermanas, Carmina, Maribel, Lalo y Gloria, Paca, Inés, Pili, Maru, Sonia,Salva…
GRACIAS a los ¡¡visitantes!! Rafa, a Elisa, a Neus, a Matilde, Felizbela, a Pedro, Laia, Marc, Antonia, Carmela, Cinta, Raul, Rosa Mari, Anabel…. y todos los que me habéis visitado estos días
GRACIAS a la gente tan buena del barrio, Chus, Ramona, Elvira, Josefina, Mari, Juanjo, Conchi, Almudena, Carmen, Joaquín, José,Gabi, Luis Enrique, Angi, Laura…
GRACIAS a los buenos amigos de Valencia: Miguel, Teresa, Montse, Vero, Sergio,Juan Pablo, Susana, Eduardo, Paco, Yoli, Nacho, Carlos, Lorenzo, Sergio, Eduardo…
GRACIAS a vosotros hermanos, Paco, Mario, Miguel Angel, Javi, Manque, Luis, Borja, Pedro, Iñaki, Lander, Emilio e Ignacio de Polonia, José Maria, Germán, Diego,Rafa… a toda la provincia
GRACIAS a Pilar, mi compi de universidad que tanta ayuda me das
GRACIAS A ESTE PEDAZO DE FAMILIA MARIANISTA, al equipo Ágora, Manuel, Sergio, Santi, Carlos, Rosa, Selu, José, Rafa!! DÉU MEU, 412 mensajes nuevos en Ágora en estas dos semanas de ausencia, y hemos subido a 8000 visitas diarias!!!!!! VIVA ÁGORA
GRACIAS a Iker, MªAntonia
MIL GRACIAS
Cuando uno pierde algo se da cuenta de lo que valía…
la comunidad que grande es, que bella es la vida de comunidad, mi comunidad marianista, la comunidad parroquial, la comunidad provincial, la comunidad de Ágora…
Las cosas a las que estás aferrado no te dejan ver más allá…
en el hospital he perdido muchas cosas, sobre todo algo de mismo, mi autonomía, mis proyectos… y a la vez van cayendo las preocupaciones urgentes que parecían lo único hubiera en mi vida, y estresaban a diario, para aparecer lo verdaderamente importante. En la cama y con gotero, sin PC ni Internet, sin reuniones a todas horas, sin horarios, sin trabajos, exámenes, sin presiones (las que vienen de fuera y de dentro), vas descubriendo que es lo único que importa, lo único que queda, es el amor. Y en el final de esta vida, ¿de qué me habrá servido tanta fatiga y stress inútil por cosas materiales, o intereses personales, o discusiones? ¿De que habrá servidor tanta actividad que era activismo y no entrega generosa? Sólo importará haber amado.
En el atardecer de esta vida mi corazón será puesto al descubierto ante el Señor y en deseo que cuando lo abra estén vuestros mil rostros grabados a fuego, los rostros y las vidas de quienes él me ha llamado a amar. Dejé mi casa, mi familia, mis proyectos de juventud, un futuro prometedor, una vida material abundante, porque un día me llamaste Jesús y me fié, jamás imaginé ni por un momento que fuera tan cierto lo del ‘ciento por uno’, creí que dejaba el proyecto amar a una mujer y fundar una familia y me has dado un corazón que no deja de ensancharse hasta extremos que jamás pude pensar. Cuando me vacío de mí mismo, me llenas de ti, y nada más puede colmarme tanto.
Soy marianista por la gracia de Dios, porque el me llamó, no porque yo lo quisiera, no porque yo tenga nada especial. Soy marianista a pesar mío, porque soy un terrible pecador, y lo de terrible no es exageración. Al que mucho se le da mucho se le exigirá. Sólo espero poder estar a la altura, porque el Señor me está dando tanto en la vida que temo no poder entregarlo todo, la tentación de quedarme con ello y encerrarme está siempre ahí.
LO QUE GRATIS RECIBISTEIS DADLO GRATIS!!!!!!!!!!!!!!!
Ese va a ser el lema de mi vida, dar la vida GRATIS, porque todo todo todo lo que soy y tengo me lo habéis dado gratis, me lo ha dado el Señor GRATIS.
Uffff,
menudo parrafón…
debería ponerlo en orden,
faltan cosas, igual sobran otras,
me he emocionado.
Ahí lo dejo,
es una carta de amistad.
Mañana la eucaristía dominical en la parroquia!!! GUAUU!!!
y por la tarde pa el hospital, ¡CHE, que pena me da, se está tan bien con la comunidad, en la parroquia! Por lo menos me voy habiendo visto Matrix 3 esta tarde, jeje no me la podía perder, y por cierto me ha encantado!!! pero de esto ya hablaremos en un foro de Ágora ![]()
Sostenedme con vuestra oración y pedid por los médicos, ellos son los que tienen el trabajo duro de averiguar que me pasa, yo os mantengo en la mía.
En Jesús y María,
vuestro amigo, hijo y hermano,
Dani




[…] Es difícil creer que uno puede dar gracias por el dolor, la enfermedad o la muerte. Como ser humano me niego a creer que el sufrimiento en sí mismo tenga algún sentido, creer que el dolor es bueno es una degeneración moral. La plenitud de la persona humana no está en el sufrimiento y la muerte, sino en la VIDA. Sin embargo el sufrimiento y la muerte son algo inevitable dada nuestra condición de hombres y mujeres mortales. En las catequesis, en clase de religión, a algunos creyentes les había oído años atrás que Dios no quiere el sufrimiento pero que es capaz de hacer del dolor y la muerte un lugar de encuentro con Él, que de la muerte Él saca la vida, y del dolor la Paz profunda del corazón. Le di y le sigo dando muchas vueltas a este asunto: si Dios no quiere el sufrimiento sino la gloria del hombre viviente, ¿por qué no hace algo para evitar tanto dolor y miseria en la humanidad? ¿acaso Dios es impotente ante el sufrimiento y el mal? El diálogo con otros hermanos, la oración, la teología y la Palabra de Dios, el acompañamiento de personas que sufren y sobre todo el sufrimiento en mi propia vida me van acercando a una comprensión confiadada y serena de este misterio del dolor. En este itinerario tuve una experiencia personal de enfermedad y sufrimiento que definitivamente me ha marcado. Creo que la mejor forma de guardarla en la memoria de este Blog y de compartirla con vosotros es dejar aquí la carta que el 8 de noviembre de 2003 escribí al salir del Hospital de la Vall Hebron de Barcelona: Leer carta: Enfermedad de Crohn. Acción de gracias Carta en formato PDF […]
Escrito por Daniel Pajuelo Vázquez :: Viaje a mis recuerdos » Blog Archive » La enfermedad, motivo para dar gracias el Domingo 26 de Febrero 2006