Buscar

Este mensaje es una acción de gracias al Señor por haber suscitado en la Iglesia esta vocación: la de las hermanas de Belén y de la Asunción de la Virgen.
Sí, muchos ya las conocéis, son las monjas contemplativas de Sigena, donde tantos hemos ido de retiro, campo de trabajo, soledad y silencio…

“Quería darte gracias Señor por las maravillas que has hecho, porque en las hermanitas de Belén me has enseñado el sentido profundo de mi vocación que es amarte a ti con un corazón no dividido, generoso y abierto a todos.”

La primera vez que fui, fue cuando tenía 19 años, estaba haciendo mi noviciado, y la intensa experiencia de oración me dio el sentido profundo de la llamada de Dios en mi vida. Al contacto con la liturgia de las hermanas, con su testimonio de vida, pude discernir mejor el sentido que tenía mi vocación en el mundo.

La otra vez fue hace dos veranos, cuando fui con Paco Sales (otro hermano marianista) de retiro y campo de trabajo durante una semana. Por la mañana trabajábamos en la construcción de un camino de piedras y por la tarde aprovechábamos para retirarnos, revisar la vida, el año, charlar… Aquellos días volvieron a marcar profundamente el sentido espiritual de mi vida, me ayudaron a releer lo vivido y a abrirme a una Fe más madura. Influyeron varias cosas, el monasterio, el ejemplo orante de las hermanas, el trabajo, estar con mi hermano Paco, la soledad y el silencio…

GRACIAS SEÑOR

Esta es la foto de Julio 2001, en la que salimos Paco y yo contentos de ver que el camino que construíamos iba adelante.


Una respuesta a “Monjas de Belén, monasterio de Sijena (Huesca)”

Me llamo María, he estado en Sijena dos veces en retiro. A mí me llevó el Señor, la primera vez no sabía más que era un monasterio donde te permitían estar sola… y allí me esperaban ELLOS, nuestra querida Familia: la Sma Trinidad. Desde el primer momento me sentí en casa, estoy hecha para vivir en adoración.
Se me ha abierto un nuevo camino a vivir en mi vida cotidiana, no entendáis el ser monja allí, yo ya estoy consagrada a El. Pero mi camino adquiere nueva dimensión: VIVIR LA RESURRECCIÓN AQUÍ Y AHORA Y… adorarLES en todo instante, en todas mis tareas, descanso, relaciones…
Animo a toda persona a retirarse a solas con Dios en el monasterio de Sijena, yo hice caso a quien me lo dijo y NO ME ARREPIENTO.

Recemos por ellas para que sean fieles a su vocación. Rezad también por mí en mi nuevo camino en medio de nuestra sociedad.

María.

Deseas escribir tu comentario?